Desde que conocí a mi Llama Gemela el bloqueo de la comunicación entre los dos ha estado presente en nuestra consciencia para ser sanado. Pero nunca sospeché que tener sentimientos reprimidos fuera una de las causas. Creo que todo o casi todo el mundo pasa por un periodo de «contacto cero» al menos para que esos lugares donde no nos comunicamos con nosotros mismos sean revelados y amados. Aunque el contacto cero en realidad no es necesario para sanar lo que te separa de ellos.

A pesar de llevar 4 años en el camino de Llamas Gemelas, es un bloqueo que no he conseguido todavía sanar. Por más que lo llevo al Ejercicio del Espejo, no encontraba el patrón o el área de mi vida donde me estaba ignorando.

En los últimos meses, he ido poniendo más atención a mi alimentación porque imaginaba que el ignorar mis auténticas necesidades nutricionales podía ser una causa por las que no me estaba comunicando. Estos meses de verano he centrado ahí mi atención, escuchando y amando cada parte de mi consciencia donde no me sentía amada y aceptada. Esas partes de mí, al no sentirse escuchadas, hacían que tomase malas decisiones en cuanto a la comida como una forma de llamar la atención. Aunque sé que pueden quedar partes donde puedo seguir tomando esas malas decisiones, creo haber resuelto la mayor parte del problema de no comunicación conmigo misma. Sin embargo, en el exterior nada había cambiado con mi Llama Gemela.

Esta semana ha sido de mucha introspección que me ha llevado a plantearme si seguía ignorando una parte de mis sentimientos de una forma consciente. La respuesta era claramente sí. Desde que inicié mi despertar espiritual vengo sufriendo de eccemas en las manos y en los pies. El eccema es una enfermedad autoinmune desencadenada por una sensación de separación. Aunque había venido trabajando esa separación, no conseguía dar nunca con el centro de los bloqueos. Siempre que pensaba en mis eccemas y las emociones que tenía ahí reprimidas sólo me llevaban a la rabia y la frustración.

Así que esta semana probé un enfoque distinto. En vez de ir capa por capa, sintiendo esa frustración y sanándola superficialmente, en una espiral que me hacía sentir que sólo daba vueltas alrededor del bloqueo, se me ocurrió pedir que se me mostraran los núcleos de los bloqueos de forma directa. Eso hizo que por fin, pudiese acceder a la emoción que había retenida y reprimida para poder escuchar a esa parte de mí que se sentía frustrada. Atender sin juzgar esas emociones ha hecho que se vaya liberando esa rabia que sentía que tenía acumulada después de tantos años.

Sé que queda trabajo por hacer todavía, aun lo siento dentro de mí. Pero, al menos, también he sentido los avances al abordar de esta forma ese bloqueo que lleva tanto tiempo sin ser atendido. Eso me da esperanza de que este trabajo realmente funciona, que pronto podré librarme de esas emociones y que estaré un paso más cerca de mi Llama Gemela.

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